Los mercados energéticos globales han reaccionado con fuertes alzas este jueves, luego de que una serie de ataques aéreos contra infraestructuras críticas en Medio Oriente intensificara los temores sobre un desabastecimiento mundial. Según un informe publicado por CNBC, los precios del crudo Brent rozaron brevemente los $119 por barril, mientras que el gas natural en Europa registró un incremento superior al 16%.
Te puede interesar: Pekín y su «escudo energético»: Claves de la estrategia china que han salvado al país del caos en Ormuz
Impacto en la infraestructura de Qatar e Irán
La tensión escaló tras el anuncio oficial de Qatar sobre daños «extensos» en la Ciudad Industrial de Ras Laffan, el complejo de exportación de gas natural licuado (GNL) más grande del mundo, producto de ataques con misiles iraníes. Esta acción de Teherán se produce como represalia tras el bombardeo ejecutado por Israel el pasado miércoles contra el campo de gas South Pars, en territorio iraní.
QatarEnergy confirmó que equipos de emergencia fueron desplegados para sofocar incendios en las instalaciones de Ras Laffan. Aunque el Ministerio del Interior qatarí informó que el fuego ha sido controlado y no se reportan víctimas, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó el ataque como una «escalada peligrosa» y una «violación flagrante de la soberanía», reservándose el derecho de responder bajo el derecho internacional.
Reacción de los mercados de crudo y gas
El impacto financiero ha sido inmediato y volátil. De acuerdo con los datos de mercado recopilados por CNBC:
- Petróleo Brent: Los futuros para entrega en mayo subieron un 5,4%, situándose en $113,18 por barril, tras haber alcanzado un pico de $119 durante la sesión.
- WTI (EE. UU.): El crudo West Texas Intermediate avanzó un 1% para ubicarse en $97,23.
- Gas Natural en Europa: El índice de referencia holandés TTF saltó más de un 16,5%, cotizando a 63,7 euros por megavatio-hora.
- Gasolina RBOB: Los futuros para abril en EE. UU. subieron un 2,6% hasta los $3,18, alcanzando niveles no vistos en casi cuatro años.
Riesgos para el suministro global y el Estrecho de Ormuz
La situación es especialmente crítica dado que Qatar es el segundo mayor exportador de GNL del mundo, responsable de casi una quinta parte de los envíos globales. La nación ya había suspendido parcialmente la producción a inicios de marzo tras ataques previos con drones, pero este nuevo nivel de destrucción en Ras Laffan agrava el choque de oferta.
A esto se suma el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Expertos consultados por CNBC advierten que el conflicto está mutando de un problema logístico a uno de producción estructural.
Perspectivas de los especialistas: Un escenario «apocalíptico»
Tom Kloza, asesor senior de energía de Gulf Oil, advirtió que el mercado podría entrar en una fase impredecible si el conflicto se extiende fuera del Golfo Pérsico. «Si Irán atacara una refinería en Rotterdam o una instalación en Estados Unidos, todos los pronósticos quedarían anulados y los precios podrían volverse absolutamente apocalípticos», señaló el analista.
Por su parte, Dan Pickering, director de inversiones de Pickering Energy Partners, enfatizó la gravedad de la escalada: «Estamos pasando de un problema de cadena de suministro a un problema de suministro real. Si se altera la capacidad de producir, sea GNL o petróleo, y los volúmenes simplemente dejan de estar disponibles, estamos ante una crisis de otra magnitud».
¿Deseas recibir en tu celular las noticias más importantes del día? Entonces, únete a nuestro canal en Telegram https://t.me/Descifrado

