La ONG Hum Venezuela presentó los resultados de su informe de los diagnósticos comunitarios del primer semestre de 2022. En esta oportunidad se precisó que el 91,9% de los grupos familiares adquiere sus alimentos a través de la compra.
En mayo/junio 2022, las formas alternativas de abastecimiento como el intercambio por trabajo o trueque disminuyeron en un 5,1% con respecto a febrero/marzo 2021, mientras que el acceso a obsequios o donaciones se redujo en un 10%.
Asimismo, apuntaron que los grupos familiares recurren a distintos lugares para comprar alimentos, siendo los más utilizados: el abasto o tienda de víveres (58%), los mercados abiertos (58%) y las cajas o bolsas de productos subsidiados de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción – CLAP (61%).
Entre 2021 y 2022 no hubo variaciones significativas en los lugares de abastecimiento, pero mientras que los abastos y
mercados se usaron un poco menos, acudir a los CLAP aumentó un poco más, aún cuando su disponibilidad es muy irregular y la cantidad y calidad de los productos no cubre las necesidades.
Cabe destacar que de los 18 estados donde se realizaron los diagnósticos comunitarios entre febrero y marzo de 2022, Miranda presentó el mayor número de grupos familiares con alimentos suficientes (29%) y Monagas obtuvo la más alta proporción de grupos familiares con alimentos muy escasos (59%). Entre estos dos extremos, Anzoátegui (80%), Táchira (59%), Zulia y La Guaira (58%), Yaracuy (52%) y Amazonas (50%) fueron los estados donde la mayoría de los grupos familiares manifestaron afrontar una escasa o muy escasa cantidad de alimentos para cubrir las necesidades de consumo de todos sus miembros.

