La Vicepresidencia de República asume el control y tutelaje de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y veinte empresas básicas vinculadas a las cadenas de producción del hierro, acero y aluminio, de acuerdo con el decreto N° 3.176, emitido por el Presidente Nicolás Maduro.
La normativa sustrae a la CVG y veinte empresas básicas del ministerio de Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas, que lidera Juan Arias Palacio en poco más de un año de gestión.
Durante los primeros semestres de 2010 y 2016 y por órdenes de la presidencia de la República (Hugo Chávez y Nicolás Maduro) estas empresas fueron desactivadas para preservar el servicio eléctrico en el resto del país. El gobierno atribuyó en ambas ocasiones, los bajos niveles de los embalses al fenómeno de El Niño.
El decreto advierte que este cambio ocurre “bajo una dirección unívoca y clara, desde el más alto nivel de autoridad del Ejecutivo Nacional en pos de la inmediata promoción de la disciplina administrativa y fiscal, la optimización de los recursos dirigidos a inversión en el sector”. Y destaca además que el vicepresidente ejercerá las facultades de control y tutelaje de esas empresas.
Asimismo podrá “crear, suprimir o efectuar modificaciones a las empresas, previa consulta al ministro con competencia en Planificación y a la Procuraduría General de la República”. También se establece que “la representación de las acciones propiedad de la República en las empresas indicadas, será ejercida por el vicepresidente ejecutivo”.
La medida oficial de readscripción incluye a la CVG y a Alcasa, Alucasa, Alunasa, Bauxilum, Briquetera del Caroní, Briquetera del Orinoco, Briquetera de Venezuela, Cabelum, Carbonorca, Comsigua, Conacal, CVG Internacional, Minerven, Ferrominera Orinoco, Ferrocasa, CVG Refractarios, Rialca, Sidor, CVG Tecmin y Venalum

