Aunque la reforma parcial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos reavivó el ánimo — y los intereses — de las empresas de capital privado, las operaciones de esos inversores, dentro del territorio venezolano, aún se encuentran “en espera”.
En Caracas, el enemigo ya no es el esquema sancionatorio internacional, tampoco la ausencia de garantías ni seguridad jurídica. Venezuela ahora lucha contra el retraso administrativo, un adversario que puede estancar — y hasta evaporar — la buena voluntad de las transnacionales.
Según lo reporta la agencia de noticias Reuters, la lentitud en la tramitación de contratos y la falta de celeridad en la aprobación de juntas directivas en las empresas mixtas están actuando como un freno de mano que ralentiza las inversiones.
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La situación se antoja, cuando menos, irónica. Tras años de aislamiento, Pdvsa ha logrado recuperar visibilidad internacional. Sin embargo, fuentes cercanas a la empresa aseguran que proyectos que deberían haber arrancado en el primer trimestre de este año siguen acumulando polvo en los escritorios oficiales.
Centralismo vs. operatividad
El nudo crítico reside en la centralización extrema de la toma de decisiones.
Cada contrato, por pequeño que sea, parece requerir un visto bueno que tarda una eternidad en llegar.
La venia debe ser otorgada por el Ejecutivo venezolano, más concretamente por el Ministerio del Poder Popular para los Hidrocarburos.
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Las demoras espantan el capital. Para una empresa extranjera, una demora de seis meses, tan sólo en papeleo, puede ser la diferencia entre invertir en la Faja del Orinoco o mover sus capitales hacia Guyana o Brasil.
Para analistas del sector petrolero, Venezuela no sólo corre el riesgo de perder inversiones necesarias, sino que se juega algo mucho más vital: la reputación y credibilidad que, como Estado, debería tener.
Los especialistas sugieren una actualización urgente — e inmediata — de la arquitectura de las empresas mixtas. El modelo debería ser más flexible para así otorgar mayor autonomía operativa a los socios minoritarios.
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