Con motivo del Día Internacional de la Mujer, y a través del testimonio de tres colaboradoras, ESET analiza cuál es la situación actual de la brecha de género en el ámbito laboral en América Latina y cómo las organizaciones pueden ayudar a crear un escenario más equitativo.
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, cuyo objetivo según destaca la Organización de las Naciones Unidas es ponderar “a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre”. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza la situación actual de la brecha de género en el ámbito laboral, la presencia del techo de cristal, la carga mental que genera esta realidad y las acciones que pueden tomar las empresas para contribuir a la equidad.
Para poner en contexto, la industria de la ciberseguridad, por citar un ejemplo, en 2023 el número de profesionales de ciberseguridad a nivel mundial ascendía a 5.452.732 (en América Latina el número fue de 1.285.505) y solo el 25% eran mujeres. En línea con esto, el Fondo Económico Internacional indica que menos de la mitad de las mujeres participan activamente en el mercado laboral mundial, frente al 72% de los varones. Y según el Informe sobre la Brecha Global de Género que compartió este año el Foro Económico Mundial, no será posible alcanzar la paridad salarial de género total hasta 2058.

