ONU: Se necesitan más fondos para ayudar a Venezuela

La institución señaló que es necesario más dinero para ayudar a hacer frente a la crisis por el coronavirus

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La pandemia de coronavirus ha llegado a Venezuela en un momento ya de por sí delicado para el país. Varios años de crisis política y económica han tenido un enorme impacto en todos los sectores, incluido el de la salud, y han terminado por desencadenar una grave crisis humanitaria. La ONU está ayudando desde hace tiempo al país a enfrentar esta situación y ahora está decidida a evitar que el Covid-19 la empeore aún más, pero para ello hacen falta unos fondos que no llegan al ritmo requerido.

Venezuela es «un país vulnerable frente al Covid-19, por la situación regional, donde hay un número creciente de casos, incluyendo en países vecinos con largas fronteras, y por desafíos en la capacidad del sistema de salud de enfrentar una pandemia», reconoce en declaraciones a Europa Press Samir Elhawary, Coordinador Humanitario Adjunto y jefe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela.

Ya antes de que el país confirmara el primer caso de coronavirus –ahora son ya 146 los contagiados y cuatro las personas fallecidas– el sistema sanitario de Venezuela atravesaba serios problemas. Como explicaba la OCHA en su informe de febrero en base a información del Ministerio de Salud, en 2019 hubo una gran falta de recursos para adquirir medicamentos, equipos e insumos en el país.

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Además, en los últimos cuatro años, la mitad de las empresas transnacionales productoras de medicamentos se retiraron de Venezuela y hasta el 25 por ciento del talento humano migró del sector público al privado o se fue al exterior. Asimismo, el apagón eléctrico ocurrido en marzo de 2019 provocó averías en más del 30 por ciento de equipos médicos, las cuales no se habían reparado en su totalidad hasta esa fecha, según la OCHA.

«El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha solicitado apoyo a la ONU para responder a la pandemia, así como a sus consecuencias sociales y económicas», explica Elhawary. Así las cosas, la comunidad humanitaria presente en el país, a través de un plan intersectorial, está centrada ahora en «complementar los esfuerzos nacionales en áreas de salud, agua, saneamiento e higiene y comunicación de riesgos» con el fin de ayudar a evitar que el virus se propague, explica el responsable de la ONU.

FORTALECER EL SISTEMA DE SALUD

El objetivo de dicho plan, añade, es «fortalecer la capacidad del sistema de salud para identificar y tratar rápidamente a los pacientes con Covid-19, fortalecer la prevención y el control de infecciones en hospitales priorizados en las comunidades más vulnerables y proporcionar información oportuna y confiable al público para permitir la prevención y el control».

Igualmente, en un contexto como el actual, con el plan intersectorial lo que buscan los actores humanitarios es que «la respuesta sea coordinada y coherente» además de garantizar que «continúen los otros programas humanitarios críticos en las áreas de seguridad alimentaria, nutrición, protección, educación y demás» que ya estaban en marcha.

El plan prioriza, según Elhawary, «a los grupos de poblaciones más vulnerables, incluyendo personas adultas mayores, personas de riesgo con enfermedades previas, personas con discapacidad, comunidades indígenas y profesionales de salud».

Hasta la fecha, la asistencia humanitaria ofrecida desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y otros actores humanitarios incluye la distribución de kits de diagnóstico, apoyo en vigilancia epidemiológica, evaluación de los servicios de salud disponibles, capacitación del personal y distribución de kits de higiene a hospitales, entre otros.

Además, se ha entregado material de protección para el personal médico, como guantes y mascarillas, se han instalado 500 puntos de lavado de manos y se lleva a cabo distribución de agua con camiones cisterna, además del reparto de suministros de limpieza como cloro granulado y gel desinfectante.

IMPACTO DE LAS MEDIDAS FRENTE AL COVID-19 EN LA ASISTENCIA

Por otra parte, el jefe de la OCHA reconoce que las medidas adoptadas por el Gobierno para contener la propagación de la pandemia, incluido el distanciamiento y la cuarentena social preventiva, «han creado retos para la continuidad de las operaciones humanitarias» que ya se venían realizando en el país.

Según la ONU, como resultado de la crisis política, económica y social que atraviesa en los últimos años Venezuela, 7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, incluidos 3,2 millones de niños, mientras que casi 5 millones de venezolanos han abandonado el país, la mayoría de los cuales se encuentran en los países de la región.

«Algunos actores humanitarios en el terreno han reducido operaciones para minimizar riesgos de contagio al personal y a los beneficiarios. Otras organizaciones continúan con las actividades, pero con nuevos protocolos y con algunos retos logísticos y de acceso debido a la cuarentena social», explica.

Otro factor que también está influyendo en la respuesta, tanto humanitaria como contra el Covid-19, es que «hay mayor escasez de combustible en el país, incluyendo en la capital» lo cual obliga a trabajar con el Gobierno para «para priorizar el abastecimiento para los actores y sectores que están respondiendo a la emergencia sanitaria».

Para solventar este problema, la ONU ha acordado con el Gobierno un mecanismo de «autorizaciones especiales de movimiento o salvoconductos» que facilitan el traslado por tierra de los trabajadores humanitarios así como el transporte de «carga esencial». «Hasta el momento se han tramitado más de 250 salvoconductos con el propósito de mantener las actividades críticas dirigidas a salvar vidas», destaca Elhawary.

NECESIDAD DE MÁS FONDOS

«En estos tiempo desafiantes a nivel global, Naciones Unidas y socios humanitarios estamos decididos a mantener nuestra labor crucial de salvar vidas», asegura el jefe de la OCHA en Venezuela. En el marco del Plan Global de Respuesta Humanitaria para Covid-19 de 2.000 millones solicitado por la ONU, para Venezuela se han pedido 61 millones de dólares para responder en 16 hospitales y en comunidades en diez estados priorizados en una primera fase.

No obstante, «el desafío principal para poder responder a las necesidades más urgentes es la falta de recursos», reconoce, destacando que en Venezuela ya están bien establecidas las estructuras internacionales de coordinación humanitarias y en 2019 se aumentaron las capacidades de respuesta.

«Ahora pedimos el apoyo a los donantes internacionales» tanto al plan contra el coronavirus como para el Plan de Respuesta Humanitaria ya existente, «esencial para asegurar la continuidad de otros programas críticos, como la seguridad alimentaria y la nutrición, que son aún más necesarios por los impactos socioeconómicos asociados al Covid-19».

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