Conozca por qué los precios dolarizados en Venezuela son más elevados que en el exterior

Después de la reconversión monetaria, vigente desde el 20 de agosto, el bolívar soberano se ha depreciado al menos un 350%

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Con un año en hiperinflación, la economía venezolana sigue demostrando comportamientos que parecieran no tener explicación. La volatilidad de los precios se mantiene indetenible y dispara el valor de muchos productos incluso por encima de sus costos en el mercado internacional.

Después de la reconversión monetaria, vigente desde el 20 de agosto, el bolívar soberano se ha depreciado al menos un 350 % con una tasa de cambio paralela que ronda los Bs. S 290 por dólar. El poder adquisitivo de la moneda nacional, sin duda, se pulveriza en una inflación diaria de 3 %, cifra que alcanzan los países latinoamericanos con economías estables en un año.

Ante los índices, el refugio monetario de muchos venezolanos es transar los bienes y productos en dólares. Sin embargo, las alteraciones financieras hacen que los artículos sean más caros que en cualquier otra parte del mundo, aún con características similares y cotizados en una divisa que no es la de curso legal.

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Un caucho rin 14 nuevo de paquete, por ejemplo, se consigue entre los $ 50 y 60 en Venezuela, pero en Estados Unidos apenas tiene un valor de $ 35 a 40. Es decir, hasta $ 20 dólares de diferencia por el mismo producto. De igual forma sucede con unos simples lentes de aumento, cuyo precio fuera del país es de $ 70, mientras que en Venezuela solo los cristales rondan los $ 55.

Para el economista, Leonardo Vera, la razón fundamental que responde al aumento descontrolado en dólares de productos comercializados en el país es la rápida velocidad de crecimiento que tienen los precios en bolívares soberanos que supera a la variación de incremento del tipo de cambio.

Vera ejemplifica su teoría con referencia en el monto a pagar de un helado.“Supongamos que un helado cuesta Bs. s 1.000 en Venezuela y que en Miami, o alguna otra ciudad estadounidense, ese mismo helado valga 4 dólares. Supongamos que la tasa de cambio en Venezuela es de Bs. S 250  por dólar. Si se dividen los 1.000 bolívares entre esa tasa de 250. Eso te da 4 dólares. El helado cuesta lo mismo inicialmente que lo que cuesta en Florida”.

Recuerda el escenario hiperinflacionario que se desarrolla en Venezuela y resalta que si el helado llegase a aumentar a Bs. S 1.500 con una tasa paralela estancada en los Bs. S 250 el precio del helado pasaría a $ 6 mientras que el exterior se mantiene en $ 4.

El profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) agrega que, cada vez que exista una corrección cambiaria, el precio en dólares de un mismo producto bajaría un poco. “Sin embargo, puede pasar que a la siguiente semana vuelva a subir el precio otra vez a 2 mil bolívares a esa tasa de cambio de 300, entonces volvería a subir su precio en dólares y estaría muy por encima de los 4 dólares que vale ese helado en el mercado internacional”.

El experto considera que la velocidad del aumento de precios internos es mayor a la tasa cambiaria debido a la incertidumbre por parte de las empresas, quienes no pueden calcular bien sus costos futuros de reposición y se anticipan a la devaluación.

Por su parte, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, considera que en Venezuela no existe una economía homogénea, sino una economía mixta donde una gran cantidad de productos -más que servicios- se ha encarecido en moneda extranjera. Coincide con Vera y alega que el incremento es producto de la distorsión cambiaria y que la inflación en bolívares ha sido “infinitamente” más alta que la devaluación de la moneda.

“La razón básica es que la inflación en bolívares no es un fenómeno que depende de la devaluación. La gente cree, erróneamente, que los precios se disparan porque hay devaluación, pero los precios se disparan fundamentalmente porque hay más dinero que el que debería haber en la economía. Se genera dinero ficticio, dinero que cubre el déficit fiscal sin que el Gobierno tome decisiones racionales ya sean de reducción de gasto o de incremento de sus ingresos”, sostiene el  analista.

León añade que cuando se genera dinero son respaldo la presión interna de los precios es grande, independientemente del comportamiento que mantenga el dólar paralelo. “Si el dólar no se mueve y los precios sí, obviamente tienes que pagar más dólares para poder obtener el producto a un precio más caro”.

Asevera que se trata de un fenómeno donde la devaluación no acompaña a la inflación, donde la disparidad entre los índices de aumentos varía por la cantidad de liquidez monetaria para comprar los dólares en el mercado.

Añade que la aceleración de los precios es elevada porque el sector comercial y productivo del país hace sus proyecciones con las cifras inflacionarias y no con las de devaluación del bolívar. “Y como la proyección de inflación es tan elevada tú estás subiendo los precios para aumentar tus costos a una velocidad superior a la que el mercado cambiario está reaccionando”.

De acuerdo con la Asamblea Nacional, para octubre la inflación fue de 142,8 %. A juicio del economista José Miguel Uzcategui la variación de esta tasa hace que el dólar pierda el poder adquisitivo que tenía en el mercado nacional.

Uzcategui recuerda que en la economía venezolana el sistema de pago no está fijado en dólares, pero la devaluación del bolívar hace que todos los artículos que se ofertan en el mercado se importen a montos dolarizados.

Sostiene que las políticas cambiarias dictadas por el Ejecutivo permiten la devaluación del bolívar y debilita la producción nacional para que se exporte t obtener nuevos ingresos para la economía.

“Algunos economistas dicen que hay inflación en el dólar pero las monedas no sufren inflación, lo que sufren inflación son las economías las monedas lo que sufren es devaluación o depreciación. Tenemos un control de cambio que no reconoce que hay una moneda súper devaluada pero con un valor sobrevaluada en términos de lo que debería ser”, expresa el economista.

Con información de Versión Final

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