Precio de la comida callejera sube hasta dos veces por día

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«¿Aceptan tarjeta de crédito?», pregunta Mariana Febles en un puesto de comida callejera en las adyacencias del Centro Simón Bolívar. Aunque la respuesta es afirmativa, la comensal se abstiene de comprar cuando se percata del precio de la hamburguesa: Bs 24.000, más 5.000 por una malta.

«Trabajo a destajo, no me puedo dar el lujo de gastar Bs 29 mil en un día improductivo para mí. Hoy solo hice diligencias», comenta Febles, quien decidió retrasar la hora de la comida hasta llegar a casa.

Las llamadas «balas frías», que en algún momento eran el «resuelve» del caraqueño, ahora perforan el bolsillo y descuadran el presupuesto del mes. Los vendedores ambulantes de perros calientes y hamburguesas coinciden en que ya no son una alternativa por el precio sino por la rapidez.

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«El que viene no lo hace tanto por la economía sino porque le gusta esta comida y por ahorrarse tiempo», comenta Samuel Sánchez, quien está al frente de un puesto en Chacaíto desde hace doce años. En los últimos meses ha tenido que hacer cambios, no solo en los precios (que aumentan hasta cada dos días), sino en las formas de pago. En uno de los carteles multicolores se lee: «Aceptamos transferencias».

«Los clientes nos transfieren desde el celular y nos muestran la transacción y el número de referencia», comenta una de las encargadas del carrito. Se quejan de que el punto de venta falla con frecuencia y lo atribuyen al congestionamiento de la plataforma bancaria. Atrás quedaron los tiempos en que al «perrero» se le pagaba con sencillo. En este puesto, un perro con queso amarillo cuesta Bs 15.500, y una hamburguesa, 32.000.

«Antes uno comía en la calle porque era más barato que entrar a un restaurancito, pero ahora un enrollado o un pepito callejero cuesta más que un menú sencillo. Un cuarto de pollo con hallaquita y ensalada está en Bs 28.000 y hay pastas caseras que se consiguen en 20.000. El precio de los pepitos se ubica entre 25.000 38.000», cuenta Rafael Tovar.

Con información de El Universal.

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