Comer en restaurantes chinos ya no es sinónimo de ahorro

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Caracas – Comer fuera de la casa se ha convertido en un reto para los venezolanos. Atrás quedaron los días en donde resultaba viable “entrarle a cualquier cosa” para no dejar pasar la hora de almuerzo o cena, sobre todo si por premura, falta de tiempo e incluso sueño pesado se hacía difícil preparar “una buena papa”.

En este sentido los restaurantes chinos se presentaban como buena opción. Platos combinados o los populares “potes de arroz” eran los favoritos de muchos, debido a la gran cantidad servida y los bajos costos, hecho que hacía que los clientes se fueran satisfechos sin gastar mucho dinero.

Eso cambió, mi pana. Ahora hay que hacer lo posible por cocinar en la casa (risas)”, dijo Julio Rivero, estudiante de administración y vendedor en una tienda de zapatos ubicada en el centro de Caracas.

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Nada más una persona se puede gastar, mínimo, 10.000 bolívares comiendo en este tipo de negocios”, acotó convencido.

A través de un recorrido, Descifrado.com pudo corroborar lo expuesto por el joven, cuyo ingreso mensual –según– sólo le alcanza para “comprar unas que otras cosas del mercado”.

Menú (plato de varios contornos) entre 8.000 y 9.000 Bs, además de “potes de arroz” entre 6.000 y 8.000 Bs. (ver fotos) forman parte de la realidad de un restaurant chino ubicado en el oeste de la ciudad capital.

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“Los tiempos han cambiado. Eso era antes que comer en los chinos resultaba barato. Ahora es peor porque la inflación hace que los precios varíen con bastante frecuencia”, aseguró Alejandro Farías, uno de los tres mesoneros con los que cuenta la administración del local.

“Por ejemplo, acá los dueños ajustaron los precios dos días antes del 1 de mayo”, confesó el trabajador. “¡Claro! como sabían que venía un aumento de sueldo y ya en otros restaurantes similares de la zona habían hecho lo propio… ni que fueran gafos para quedarse atrás (risas)”.

Según Farías, el ajuste realizado por sus “patrones” estuvo entre 1.000 y 2.000 Bs., dependiendo del plato.

Los potes de arroz subieron 1.000 Bs. cada uno. Los menú 1.500 Bs., excepto el número 12 (ver foto arriba), al que le incrementaron 2.000 Bs. porque ese viene más resuelto”, preciso. “A los chop suey (ver foto abajo) les subieron 1.000 Bs. por plato y a los tallarines  entre 1.500 – 2.000 Bs. (ver foto)”.

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“A lo que más le ajustaron”, acotó Farías, “fue a las costillas con sal y pimienta, que subieron de 6.000 a 9.000 bolívares. De resto, las croquetas pasaron de 3.000 a 4.000 Bs., las limpias de 2.500 a 3.500 Bs. y las costillas asadas de 7.000 a 8.000 Bs.”.

Esta medida aplicada por la administración –“naturalmente”– impacta en el presupuesto de los clientes, quienes se las ingenian para darse “un gustico de vez en cuando”. Así lo hizo saber una pareja de esposos trabajadores, quienes “hasta hace unos añitos” asistían con regularidad al establecimiento comercial.

“Los fines de semana era fijo que comíamos en este sitio. Ahora sólo cuando se puede y limitado”, afirmó Julio Romero, el cónyuge.

Anteriormente pedíamos dos menú número 12 y tomábamos 10 cervezas pequeñas, mientras hablábamos de todo un poco. Ahora sólo pedimos un menú, comemos los dos de él y si acaso nos tomamos cuatro cervecitas”, deploró Carmen Zambrano, la esposa.

“Eso sí, lo hacemos sin pensar en la situación país, porque entonces terminaríamos locos o arre… (molestos)”, bromeó Romero.

Tras el aumento salarial decretado por el presidente Nicolás Maduro el pasado 30 de abril, el Fadess (Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato) indicó que el 90% de los trabajadores del sector formal de la economía ahora devenga sueldo mínimo.

Esto permite aseverar que si la pareja mantuviera el pedido de los dos menú, además de las 10 cervezas –cuyos precios oscilan entre 1.000 Bs (pequeña) y 1.300 Bs (tercio o “la grande”)–, la cuenta hoy día sería 28.000 Bs. Es decir, se les iría el 21,5% de la suma de ambos salarios (130.000 Bs).

“Pero tenemos Patria y capaz hasta se nos venga una Constituyente como solución”, ironizó Zambrano con una sonrisa.

EL ESTE MENOS ESCAPA

El este de Caracas tampoco es ajeno a la realidad en precios que viven los restaurantes chinos.

Hubo negocios que hicieron ajustes durante el fin de semana previo al 1 de mayo y otros se anticiparon algunas semanas, medida que si bien es actualmente “celebrada” por los clientes también los coloca a la expectativa, pues están conscientes de que el aumento salarial decretado por Maduro los llevará a encontrarse con nuevos precios en cualquier momento.

“Eso viene. Estos chinos no son tontos”, avaló Andreína Ruíz, “cliente fiel” de uno de estos establecimientos comerciales ubicados en el municipio Chacao.

“Acá aumentaron hace casi ¿un mes?”, preguntó la joven a sus compañeros.

“Al momento en que presentaron estos precios (ver fotos siguientes) mucha gente se quejó, pero como la inflación está galopando ya llega un momento en donde se tiene la sensación de que se puede pagar. Sin embargo, igual pega en el bolsillo porque el gasto mínimo entre bebida y pote de arroz son casi 10.000 Bs. Estamos hablando del 50% de la quincena en base al sueldo anterior (40.638 Bs). Vale acotar que hago referencia al salario viejo porque el nuevo no lo he empezado a cobrar”, explicó Ruíz.

“La única manera de comer acá con frecuencia”, dijo, “es que no tengas grandes responsabilidades, tus padres te lo den todo y gastes tanto las quincenas como los cestatickets. Con todo y eso no tendrías muchos días para gastar. ¡Nada más mira los precios de los llamados platos surtidos!”.

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REFRESCARSE SIGUE SIENDO OPCIÓN

Aunque comer resulta un golpe al bolsillo, los precios de las cervezas siguen siendo una razón para frecuentar los restaurantes chinos.

“La pequeña costaba 900 Bs. y ahora está en 1.000 Bs. Mientras que el tercio pasó de 1.200 Bs. a 1.300 Bs.”, mencionó Farías, uno de los tres mesoneros con los que cuenta la administración del local ubicado en el oeste de la ciudad.

“Yo vivo en el 23 de enero y esos son los rangos de precios que tienen por allá. De pana, los veo bien”.

El mismo parecer esgrime Andreína Ruíz, quien como “cliente fiel” conoce la carta a la perfección del establecimiento situado en Chacao: “La (cerveza) pequeña está en 1.000 Bs, el tercio a 1.500 Bs. y la de lata, además de las botellas desechables, en 1.800 Bs. (risas)”.

“No sé si es por el sabor o el mismo costo, pero la que más piden es la pequeña. Es más, de un tiempo para acá noto que la gente viene más a beber que a comer. Por eso estoy segura que si los chinos mantienen los precios bajos en cervezas, tendrán clientela pa’ rato aún cuando la cocina se les quede fría (risas)”, concluyó la joven.

Importante destacar que al igual que algunos clientes, el equipo de Descifrado.com quiso conocer las otras razones que causan los llamados «ajustes», pero respuestas como «¡todo está caro!» o «yo no me encargo de precios» fueron las mejores muestras de atención por parte de los chinos consultados.

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