TORINO CAPITAL: “Gobierno no dejó claro cuáles son los incentivos que los tenedores tendrán para el refinanciamiento”

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Caracas.- Las autoridades venezolanas sostuvieron ayer una reunión con tenedores de bonos, cuyo objetivo era iniciar el proceso de renegociación de las obligaciones externas de Venezuela.

No obstante, el encuentro de 30 minutos, que consistió en la lectura de un comunicado por parte del vicepresidente Tareck El Aissami, se enfocó más en las recientes dificultades que el país ha enfrentado tras las sanciones impuestas por EEUU que en una intención real de iniciar comunicaciones bilaterales con los inversionistas, consideró el banco de inversión Torino Capital.

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“No hubo oportunidad para que los tenedores de bonos hicieran preguntas; tampoco para que los otros miembros de la Comisión ofrecieran mayores detalles. El gobierno no presentó una propuesta de reestructuración o refinanciamiento de la deuda, ni explicó cómo la refinanciación ayudaría a mejorar la capacidad de pago de la economía”, detalla la firma en un reporte especial escrito por el economista jefe de la firma, Francisco Rodríguez.

Para la firma, la principal conclusión del encuentro es que el gobierno desearía encontrar formas para refinanciar la deuda externa del país, pero reconoce que las sanciones de los Estados Unidos representan un obstáculo significativo.

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“Esperan que el proceso de renegociación pueda servir para encontrar mecanismos para lidiar con este obstáculo, incluyendo la posibilidad de que los tenedores puedan presionar a las autoridades estadounidenses”.

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La política, además, privó a la hora de definir las condiciones para sostener el encuentro. El reporte indica que, si bien el gobierno está al tanto de las limitaciones legales asociadas a la presencia de personas sujetas a sanciones estadounidenses, pareció ser más importante emitir una declaración política que generar el ambiente propicio para las negociaciones.

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En su discurso, El Aissami reclamó que las agencias calificadoras y los bancos habían tratado al país de forma “injusta”, reduciendo su calificación crediticia incluso cuando el país continúa cumpliendo con sus compromisos. No obstante, esta caracterización no se extendió a los tenedores de bonos, a quienes se refirió como “aliados estratégicos”.

“El problema central del mensaje del gobierno, apartando la falta de interacción y detalles, es que no dejó claro cuáles eran los incentivos que los tenedores tendrían para participar en la restructuración”, indica el texto, añadiendo que el gobierno no presentó ni el aliciente de una reforma económica ni la amenaza de dejar de pagar la deuda.

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Otra de las conclusiones destacadas por Torino Capital en el informe es que las autoridades no transmitieron de forma efectiva el sentido de urgencia en alcanzar una solución. Aunque la situación es claramente importante para ellos, no hubo señales de que el gobierno presionará o acelerará un cronograma para las negociaciones. Más bien, pareciera que este será un proceso será largo y de resultados inciertos.

Ante esto, surge nuevamente la pregunta de por cuánto tiempo el gobierno podrá cumplir con sus obligaciones si no se da una reestructuración. El país actualmente tiene un superávit de cuenta corriente lo suficientemente amplio como para pagar sus bonos, siempre y cuando otras deudas se retrasen o se reestructuren.

Sin embargo, la reciente data de la producción petrolera, particularmente la caída de 130.000 barriles diarios en octubre, sugiere que el país tendrá que hacer un recorte adicional de importaciones para estabilizar la cuenta corriente, una estrategia que puede no ser viable ni desde el punto de vista económico ni desde el punto de vista político, concluye el banco.

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