El exceso de liquidez al descubierto: ¿Qué está pasando con los bolívares y cómo afecta los precios?

Seguro te ha pasado: vas al supermercado un lunes y el cartón de huevos tiene un precio, pero cuando vuelves el viernes, ya cuesta mucho más. La frustración al ver los precios cambiar casi a diario es la rutina en Venezuela, pero ¿alguna vez te has preguntado quién es el verdadero culpable detrás de esta pesadilla? El reconocido economista Hermes Pérez, a través de su cuenta en X, desnudando la realidad macroeconómica de nuestro país.

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El gran villano de esta historia tiene nombre y apellido: exceso de liquidez monetaria. Aunque suene a un concepto rimbombante de un postgrado en finanzas, en la práctica es un mecanismo muy simple que nos empobrece en cámara lenta.

Pérez advierte de forma tajante que la inflación que sufrimos no es una maldición ni un castigo divino, sino una consecuencia matemática y directa de las decisiones de quienes controlan la máquina de imprimir billetes en el país.

¿Qué es la liquidez monetaria y cómo funciona la trampa?

Imagina que en toda Venezuela solo existen 10 arepas para vender y, en las calles, solo hay 100 bolívares circulando en total. Por pura lógica, cada arepa costaría 10 bolívares. Pero, ¿qué pasa si el gobierno decide encender la impresora de billetes de la noche a la mañana y lanzar 1.000 bolívares a la calle, mientras seguimos teniendo las mismas 10 arepas? Exacto, la arepa ahora pasa a costar 100 bolívares.

Eso es la liquidez monetaria: la cantidad total de dinero (tanto en efectivo como en cuentas bancarias) que anda rodando por ahí. Cuando hay demasiados billetes persiguiendo la misma cantidad de productos, los precios inevitablemente explotan.

Según el análisis detallado que Pérez compartió con sus seguidores, el Banco Central de Venezuela ha estado inyectando una cantidad brutal de bolívares a la economía para poder cubrir el déficit del Estado, es decir, para pagar facturas cuando el dinero no alcanza.

Al inyectar todos esos millones a la calle sin que exista un respaldo real en producción o crecimiento de la economía (no hay más empresas, ni más productos), el valor del bolívar se vuelve literalmente sal y agua. Es dinero inorgánico.

El impacto real: la inflación por las nubes

Esta avalancha de bolívares sin respaldo es la gasolina que incendia la inflación a nivel macroeconómico. Al haber tanto dinero suelto perdiendo valor por segundo, las personas y empresas corren desesperadas a comprar dólares para proteger lo poco que tienen, lo que a su vez dispara el tipo de cambio y devalúa la moneda aún más. Es un círculo vicioso perfecto diseñado para que el ciudadano de a pie sea siempre el último eslabón y el gran perdedor de la cadena.

En definitiva, lo que el experto nos deja muy claro es que nuestra inflación es un fenómeno estrictamente monetario. No se trata de «especulación» de un vendedor en el mercado ni se va a arreglar congelando precios a la fuerza.

Mientras la maquinita de hacer dinero siga encendida inundando el país de bolívares vacíos de valor, el costo de la vida seguirá subiendo como la espuma. Entender esto es el primer paso para dejar de caer en los cuentos de siempre y exigir las verdaderas soluciones estructurales que la economía exige a gritos.

Los números sobre la mesa: La radiografía del desastre monetario

Para entender la gravedad del asunto, vamos a los datos duros que el economista Hermes Pérez pone bajo la lupa. No hablamos de suposiciones, hablamos de la cantidad real de dinero (lo que los expertos llaman Liquidez Monetaria o M2) que circula por el país.

Presta atención a cómo se ha multiplicado el dinero en la calle en tiempo récord (cifras expresadas en millardos de bolívares):

  • Diciembre 2024: 175
  • Diciembre 2025: 899
  • Marzo 2026: 1.349

¿Qué significan estos saltos gigantescos? Que la maquinita de imprimir billetes no descansa. Si miramos a qué velocidad crece este dinero suelto, las alarmas suenan aún más fuerte:

  • Solo en una semana (al 13 de marzo de 2026), la cantidad de bolívares creció un 12,3%.
  • En lo que va del año 2026 (apenas en dos meses y medio), ya ha aumentado un 50%.
  • Y si miramos el retrovisor de un año completo, la inyección de dinero explotó en un asombroso 670%.

La comparación que duele: Venezuela vs. El Mundo

Aquí es donde el relato choca contra la pared de la realidad internacional. El problema no es tener bolívares, el problema es inundar la economía sin control. Mientras en Venezuela la cantidad de dinero circulante creció un 670% en el último año, mira lo que ocurrió en 2025 en otras latitudes:

  • Colombia: Apenas un 11% de aumento en su liquidez.
  • Estados Unidos: Un conservador 4,0%.

¿Qué significa esto para tu bolsillo?

¿Cuál es el resultado matemático de tener un 670% más de bolívares persiguiendo la misma cantidad de productos en los anaqueles, mientras nuestros vecinos mantienen el control estricto de sus monedas? La respuesta de Hermes Pérez se resume en dos palabras lapidarias: Más inflación.

Cada nuevo bolívar inyectado al sistema sin el respaldo de una economía produciendo bienes reales, actúa como un impuesto silencioso. Es la receta perfecta para licuar el salario y hacerte un poco más pobre cada vez que llegas a la caja registradora.

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