«Si el Ejecutivo Nacional intentara encender la industria, tendría que apagarle la luz a todo el sector residencial del país. Es decir no tiene electricidad suficiente, ni agua, tampoco gas ni combustible. Por eso el modelo importador llegó para quedarse en Venezuela. El mensaje que da Nicolás Maduro con esta política cambiaría que promueve al sobrevaluar el tipo de cambio a cerca de cinco bolívares, es: No produzcas en casa lo que resulta más barato importar».
Ana Uzcatgui | La Prensa de Lara
Así lo considera, Leonardo Buniak, economista y calificador de riesgo bancario, al señalar que en 2021 la economía nacional logró estabilizarse en el «foso depresivo». Dejó de caer pero sólo crecieron los comercios y servicios ligados con la importación.
«¿Y cómo se financia eso frente a la caída vertiginosa de los ingresos petroleros?, bueno eso es gracias a la generación de divisas por dos fuentes: una el sector privado de la economía que está generando formalmente divisas a través de algunas exportaciones, por la repatriación de capitales que han regresado de manera bastante marginal, y por el crecimiento de la economía subterránea, oscura, esa que está vinculada al narcotráfico, la extorsión y el contrabando de extracción en la frontera, contrabando de oro y el bachaqueo de gasolina», aseveró.
Maduro asegura que la economía del país creció primera vez desde las sanciones de EE.UU. ¿Esto es cierto?
Más allá de los comentarios que haga el Ejecutivo, la economía en 2021 repitió el modelo de 2020 y 2019. Fue una economía que dependió del modelo importador. No hablamos únicamente de bodegones, sino de una dinámica comercial y económica vinculada a las importaciones que marcó la ruta para cierta recuperación en 2021 y una recuperación aún mayor para 2022. Eso no significa que la economía venezolana está creciendo porque el 2021 todavía conjuga una caída global desde 2014 cercana al 80%, rompiendo récord de contracción económica y de retroactividad en la historia económica del planeta. Somos la segunda economía que más cayó en siete años a nivel mundial y esto acompañado de un fenómeno exponencial hiperinflacionario.
A raíz de las sanciones internacionales contra el gobierno. ¿Qué cambios se han dado para pasar de un modelo socialista a uno con métodos más liberales?
En 2019 el gobierno decide imponer una suerte de modelo importador, yo la he llamado «misión anaqueles llenos». Es decir 2018 estuvo marcado por la escasez, la hiperinflación y los venezolanos haciendo colas por alimentos. Además los bachaqueros fueron los principales actores que participaban en el mercado. Esto desapareció en 2019 porque el gobierno decide hacer una apertura comercial, se abren las importaciones, se da acceso a la divisa, ocurre una suerte de flexibilización del control de precio sin eliminar la Ley de Precios Justos, lo que permite al sector privado hacer algunos ajustes de precios para poder activar sus operaciones. Como consecuencia se aplica un anclaje cambiario, se libera el tipo de cambio oficial para que se acerque al tipo de cambio paralelo, es decir intentan anclar el tipo de cambio y con la inflación tan alta se genera una sobrevaluación.
¿Qué implicaciones tiene la sobrevaluación del tipo de cambio para el país?
La sobrevaluación es el cáncer para el sector productor de bienes transables, es decir una moneda sobrevaluada lo que hace es promover las importaciones y le resta capacidad a las exportaciones. La economía se ha convertido en una economía importadora, de puertos. Hoy en Venezuela difícilmente se puede hablar de escasez, pero esto es en detrimento de la producción nacional.
Continuar leyendo en La Prensa de Lara
Forma parte de nuestro canal en Telegram y mantente informado del acontecer político y económico de Venezuela https://t.me/Descifrado

