Von der Leyen dice que Europa tiene suficiente gas para no depender de Rusia

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, dice que tenemos suficiente gas en Europa para este invierno. Y añade que las sanciones a Rusia están pensadas para causar el máximo impacto a Moscú con el menos daño posible a las economías occidentales.

Por Ondacero

Unas declaraciones que hace a la televisión alemana ARD después de que Reino Unido y Estados Unidos hayan prohibido las importaciones de gas y petróleo de Rusia mientras Europa sólo ha propuesto reducirlas por su alta dependencia energética de Moscú.

EE.UU. y Reino Unido prohíben las importaciones de gas y petróleo de Rusia y la UE plantea reducirlas dos tercios
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado la prohibición de las importaciones estadounidenses de «petróleo, gas y energía» de Rusia por la invasión de Ucrania. «Significa que el petróleo ruso no será aceptado en puertos de EE.UU.», en una medida asegura el presidente, que tiene la aprobación del Partido Demócrata como del Republicano.

Explica que su país está en la posición de tomar esta medida ya que pueden autoabastecerse, algo que sus aliados europeos no pueden hacer: «Estados Unidos produce mucho más crudo a nivel doméstico que la combinación de todos los países europeos», destacó.

El Reino Unido reducirá gradualmente las importaciones de petróleo ruso y dejará de comprar crudo a Moscú para finales de este año, anunció este martes el ministro de Empresas, Energía y Estrategia Industrial británico, Kwasi Kwarteng.

Ese periodo de «transición» ofrecerá al mercado británico nueve meses para ajustarse a los cambios y asegurar nuevas vías de suministro una vez queden vetados el crudo y derivados del petróleo de Rusia, que representan el 8 % de la demanda británica.

La Comisión Europea ha presentado una propuesta para reducir dos tercios las importaciones de gas ruso anualmente y lograr el objetivo de cortar la dependencia del mercado comunitario de los combustibles fósiles rusos en 2030, en respuesta a la ofensiva del Kremlin en territorio ucraniano y los riesgos que presenta para el mercado energético comunitario.