Diversas reacciones ha generado entre los economistas el anuncio hecho por el presidente de la República, Nicolás Maduro, en el sentido de que evalúa la posibilidad de interrumpir todo tipo de comercialización con Aruba, Curazao y Bonaire además de Cúcuta y Maicao, como consecuencia del contrabando de insumos derivados del petróleo como aceites y fluidos.
Por su parte, el también economista, Leonardo Buniak, dijo que Venezuela no tiene mayor intercambio comercial con las islas del Caribe más allá del suministro de crudo. No obstante, estima que la suspensión de las relaciones comerciales “afectaría el riesgo país que sigue avanzando hacia una especie de autarquía económica”, dictaminó.
Entre las consecuencias que traería esta situación, enumeró el deterioro de la inversión extranjera, el incremento del riesgo país combinado con el elemento político, el aumento de los precios de la economía y el impulso hacia el alza de la variable cambiaria, es decir, “todo lo contrario a un sano proceso de inserción de Venezuela en el orden internacional”. Por todos estos elementos considera que no es fácil que se concrete una medida de esta naturaleza.
Bajo análisis
La primera ministra de Aruba, Evelyn Wever Croes, calificó la situación planteada por el presidente Maduro como preocupante y dijo que es analizada por el gobierno de ese país a fin de que se pueda actuar con propiedad y sin que se “afecte negativamente a la comunidad”.
El presidente Maduro anunció la aprobación de recursos para 200 mil nuevas pensiones vía carnet de la patria, al tiempo que inicio la entrega de 10 millones de juguetes y perniles a través de los CLAP.

