ADN Económico: El BCV rompe el silencio y confiesa la masiva hemorragia de capitales

Luego de un cómodo y prolongado mutismo de siete años sin publicar cifras fundamentales de la economía venezolana, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha decidido, a cuentagotas, darnos a conocer los datos para entender nuestro propio desenvolvimiento económico. Entre las cifras que por fin ven la luz están las de la Balanza de Pagos, ese registro sistemático que desnuda todas las transacciones de bienes, servicios y capital entre el país y el resto del mundo.

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¿Para qué sirve esta radiografía? Sencillo: las cuentas externas nos revelan si el venezolano desea mantener su dinero en la economía interna ahorrando, o si opta por sacarlo del país para colocarlo en cuentas de bancos en el exterior. Spoiler: adivinen qué elegimos.

Crónica de un barril sin fondo: Del 83 a la cuenta en cero

Venezuela padece una enfermedad crónica: somos deficitarios en materia de entradas y salidas de capital. La razón no es un misterio para nadie, se debe a la desconfianza en una moneda que desde aquel lejano 18 de febrero de 1983 ha sufrido sucesivas devaluaciones. A esto se le suma la imposición de controles de cambio, un mecanismo que ha servido más bien como una especie de desaguadero de nuestras reservas internacionales.

Para ponerle una lupa al tamaño del desastre: desde el año 1999, Venezuela ha recibido más de un trillón de dólares por concepto de exportaciones petroleras. ¿El gran resultado de esta bonanza histórica? Un banco central sin reservas y un país endeudado.

El deporte nacional: Salvar los dólares (y competir con Argentina)

Esta fuga de capitales es la manifestación más clara de la incertidumbre y la desconfianza en una moneda, siendo este el caso permanente de Venezuela. El dinero huye adoptando diversas modalidades: desde los pagos de utilidades de los inversionistas, hasta la adquisición de monedas y depósitos para ser colocados en el exterior, además de otras formas de difícil seguimiento y cuantificación.

Las propias estimaciones presentadas por el BCV para el período 2020-2025 son lapidarias:

  • Tan solo en el año 2020, las salidas totales se calcularon en 5.055 millones de dólares.
  • Para el 2021 la cifra fue de 4.579 millones de dólares.
  • Aunque bajó a 3.148 millones en 2022, la cifra volvió a repuntar a 3.648 millones en 2023.
  • Las proyecciones siguen la misma línea roja para 2024 y 2025, marcando 3.060 y 2.896 millones de dólares respectivamente.

En este triste torneo de desconfianza financiera, el único país de América Latina que logra superar a Venezuela en salidas de capital es Argentina. Casualmente, otra nación donde la historia de devaluaciones es tan amplia como la de Venezuela.

El guiso cambiario mutante

Si pensabas que esto era cosa del pasado, te equivocas. Actualmente, el fenómeno de las salidas de capital vuelve a presentarse de la mano del régimen de cambios diferenciales. Esta hemorragia toma fuerza en la medida que el BCV ha estado suministrando divisas de forma no totalmente transparente al sector privado no financiero. El ciclo se repite, la plata se va y la historia nos sigue cobrando la factura.

¿Te quedaste con ganas de entender a dónde va a parar realmente tu dinero y qué otras cifras oculta el sistema? La economía no perdona a los desinformados. No te pierdas el próximo volumen de nuestro ADN Económico, donde seguiremos destripando los datos que nadie más te quiere explicar. ¡Mantente conectado y protege tus finanzas!

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