A solo dos semanas de la primaria que determinará el candidato presidencial unitario de la oposición, el ex gobernador de Miranda Henrique Capriles anunció que retira su postulación.
Para justificar esta medida, aludió al hecho de que está inhabilitado por la Contraloría General de la República. Dijo además que sus esfuerzos a partir de ahora estarán dedicados a buscar una alternativa que sí sea viable.
Por tratarse, hasta dicho anuncio, de uno de los participantes más prominentes de la contienda por la nominación opositora, la decisión de Capriles tendrá un peso importante en el proceso.
La favorita, más cerca que nunca
Si las encuestas de intención de voto están en lo correcto, Capriles pudo ser el único candidato con alguna probabilidad de disputar competitivamente el triunfo a la abanderada de Vente Venezuela, María Corina Machado. Sobre todo luego de un acuerdo con el partido Un Nuevo Tiempo, por el cual esa tolda apoyó la candidatura de Capriles.
Y sin embargo, aquella posibilidad lucía remota. Verbigracia, en el último sondeo de la firma Poder y Estrategia, Capriles estaba en un muy distante segundo lugar. Frente a la intención de voto por Machado entre aquellos consultados que afirmaron que sin duda irían a votar, en 85%, el ex gobernador de Miranda tiene apenas 9%.
El retiro de Capriles, entonces, muy probablemente acercará a Machado todavía más a la victoria. De acuerdo con la última encuesta de Delphos, quien más podría salir beneficiada por el retiro de Capriles en cuanto a reparto de ese voto sería Delsa Solórzano, líder del partido Encuentro Ciudadano. Tres de cada diez votantes de Capriles la tendrían como segunda opción.
Solo uno de esos diez se decantaría por Carlos Prosperi, candidato de Acción Democrática. Entre los que expresaron probabilidad alta o media-alta de votar, Prosperi está de tercero con 10% de intención de voto, frente al 71,2% de Machado y el 14% de Capriles. Entonces, aunque Prosperi recibiera todos los votos que iban a ser para Capriles, aún así estaría muy lejos de poder derrotar a Machado.
Una oportunidad desperdiciada
Un punto no muy discutido de la decisión de Capriles es lo que implica para su propio partido. Primero Justicia (PJ) pierde una buena oportunidad para medir fuerza con respecto a otras organizaciones opositoras.
No es poca cosa esta pérdida. PJ ha sido uno de los partidos más destacados de la oposición durante casi toda la era de hegemonía chavista en Venezuela. Su fortaleza acaso llegó a un pico en 2015, cuando, dentro de la coalición opositora, fue el partido que más escaños obtuvo en las elecciones parlamentarias de aquel año.
Pero luego de eso, con algunas interrupciones como la primera etapa de las protestas contra el gobierno en 2017, la oposición en general entró en una fuerte crisis de representatividad, debido a su fracaso en el esfuerzo por un cambio político. Ningún partido ha estado exento de eso. De manera que la primaria podía echar luz sobre la posición exacta de cada uno en cuanto a apoyo popular. PJ se quedará sin saber.
Posiblemente ese desenlace cause inquietudes en parte de la militancia. De hecho, la actitud ambigua de Capriles con respecto a la primaria desde hace meses que ha tenido consecuencias dentro de las filas. Por ejemplo, la renuncia de uno de sus dirigentes en Caracas, el ex concejal Jesús Armas.

