Especialistas alertan que todos los estados del país mantienen una “transmisión activa” del COVID-19

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Un informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicaba que en los últimos 60 días solo se han hecho 1.600 pruebas de antígeno en el país de 330 mil que le entregó la organización al Ministerio de la Salud.

Rafael Arias / El Tiempo

Diariamente los reportes oficiales muestran que la pandemia continúa estando presente en el país haciendo estragos en el precario sistema de salud venezolano y convirtiéndose en todo un reto para los galenos, quienes a lo largo de estos nueve meses, siguen enfrentándose a las mismas dificultades para la atención oportuna de los pacientes.

La gobernadora del estado Táchira, Leidi Gómez, recientemente aseguró que el 100 % de los cupos de terapia intensiva, del hospital de San Cristóbal, dedicados solo a la atención de los pacientes diagnosticados con COVID-19, estaban ocupados y ya no tenían capacidad, pero esta información no se da en los partes oficiales que dicen las autoridades a través de los medios oficiales, destaca el presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura en el capítulo de Aragua, Dr. Alejandro Crespo Freytes.

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“Ya en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), de un importante estado del país como lo es Táchira, no cabe un solo paciente más (…) entonces, lo correcto es que esa información la sepamos de todos los estados y de forma regular. Lo correcto también es que el reporte diario no solo digan cuántos pacientes fueron diagnosticados y en qué estado; deberían decir edades, si tiene alguna comorbilidad (otros trastornos aparte de la enfermedad); en qué parte del estado viven, así como en qué condiciones estamos en cuanto a capacidad de camas de UCI y hospitalización. Eso es lo que debería salir todos los días actualizado como en el resto de los países del mundo, con normalidad, para que tanto los ciudadanos como los médicos podamos tomar algunas medidas en consecuencia”.

El también experto en gestión de centros asistenciales destaca que el método para prepararnos ante la pandemia es conocer la realidad a la cual nos enfrentamos. “Si no brindan información es más difícil que la ciudadanía y la comunidad médica tomen las mejores decisiones. Si así está el hospital de San Cristóbal probablemente esa situación se repita en otros estados del país. No lo sabemos porque no informan adecuadamente”.

Señaló que un informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicaba que en los últimos 60 días solo se han hecho 1.600 pruebas de antígeno en el país de 330 mil que le entregó la organización en cuestión al Ministerio de la Salud. “Es decir, se han hecho el 0,5 % de las pruebas, lo que corresponde a solo 1 por cada estado del país por cada día”.

“La respuesta clara es que no se están haciendo las pruebas suficientes para diagnosticar, así que, probablemente esos reportes que dan diariamente dicen, de los confirmados con la enfermedad y fallecidos, estén subestimando la verdad de la epidemia, que es lo que ha venido sucediendo lamentablemente durante estos nueve meses, desde el reporte del primer caso en el país”, dijo.

“No hay suficientes pruebas para hacer un diagnóstico. No hay una información clara, se sigue manejando el oscurantismo respecto a la cifras; sigue evidenciándose el monopolio con las pruebas para que nadie más haga PCR, y respecto a las pruebas de antígeno no les otorgan permisos sanitarios a ninguna de las casas comerciales que tiene la capacidad de importar pruebas para que cualquier laboratorio -que no sea necesariamente un hospital público- pueda realizarlas”.

Flexibilización sin basamento científico

Para Crespo la decisión de flexibilizar todo el mes de diciembre es netamente política. “No tiene ningún basamento científico”.

“Ahí no fue consultada ninguna sociedad científica como no lo han hecho durante todo el año (…) Las consecuencias lamentablemente las tenemos que pagar todos los venezolanos porque al no haber medidas de restricción pues la gente aumenta su movilidad, siente de por sí como si le hubiesen otorgado un permiso. Aunado a ello, no existe una campaña de concientización, de mantener el uso de tapabocas, el lavado de manos y el distanciamiento físico, desde el punto de vista oficial; sobre todo cuando acá los medios están silenciados, censurados y minimizados; por lo tanto el aparato comunicacional del Estado solo brinda una parte de la realidad”, destacó.

Dice que evidentemente los casos están aumentando y los médicos están viendo en la consulta, tanto pública como privada, un aumento sostenido en las comunidades que atienden. “Entendemos que hay una responsabilidad individual de los ciudadanos pero la mayor carga de responsabilidad pesa sobre quienes circunstancialmente dirigen el Estado”.

Expresó que el esquema venezolanos 7 por 7 “no sirve” porque es un ”invento político” sin basamentos reales y aplicado sin discriminación alguna.

“El esquema siete por siete no sirve y nunca servirá porque no tiene ningún basamento científico. Cuando se relajan las medida de cuarentena en el mundo se hacen con 10 a 14 días de cuarentena y luego un periodo de desescala de las medidas. Y se tiene ese tiempo definido debido a que es lo que se tarda en incubar la enfermedad para el desarrollo de síntomas y decidió quedarse en casa o terminar hospitalizado recibiendo tratamiento. Si hay contagio en ese tiempo de flexibilización se debe tener esos 14 días para conocer si usted desarrolla o no la enfermedad (…) Tomando esto como referencia, esos siete días no tienen basamento, fue un invento político”.

Confinamiento 2021

Pronostica que la situación va a llevar a confinar nuevamente a las personas en sus casas, tal y como se aplicó al inicio de la pandemia cuando se habló del primer caso en el mes de marzo.

“La movilidad obligó al régimen madurista a formalizar durante todo el mes de diciembre lo que ya venía haciendo la ciudadanía. En enero, lo que harán es formalizar algo que ya deberían de hacer por como va de ascenso la curva de casos. Lo correcto es que se apliquen las medidas de cuarentena solo para ganar tiempo. Confinar a la gente no es la solución al problema del Covid-19. Eso es solo mientras disminuye la cantidad de gente que está hospitalizada, así aumentas la capacidad de atención, das descanso a tu personal de salud. En este país en nueve meses el Estado no ha hecho absolutamente nada para aumentar la cantidad de ventiladores mecánicos que hay disponible en las unidades, aumentar la cantidad de personal en los centros de salud, y mejorar las condiciones. Persiste la escasez de equipo de radiología y tomografía en el 92 % de los hospitales públicos del país, según la encuesta nacional de hospitales. No hay agua en alrededor del 80 % de los centros de salud y esa realidad no cambió en 2020”.

Detalla que en medio de la flexibilización de diciembre jamás se habló de los protocolos a seguir para las reuniones familiares y otras actividades sociales a fin de evitar la propagación del COVID-19.

“Lamentablemente tendrán que aplicar en enero confinamiento cuando la curva inevitablemente suba porque no hicieron recomendaciones a nivel nacional, desde el punto de vista institucional, de cómo comportarse en las fiestas decembrinas. No hay una guía  de cuántas personas es el máximo para reunirse, si se deben hacer al aire libre, el uso de mascarillas o el lavado de manos; hay silencio oficial sobre lo que debe realizarse en este diciembre para celebrar las navidades (…) Se sobrepasará la capacidad de personas respecto a la cantidad de cupos dispuestos para atenderlas, situación que afectará mucho más a una economía que tiene siete años en recesión, y en definitiva que no es la solución para el país. Hay que darle un diseño científico y no político a la situación pero esa no parece ser la dirección que toma el régimen madurista”.

Crespo insistió que “hoy estamos peor que en marzo” sin apoyo profesional internacional y sin la posibilidad de acceder a vacunas con estudios que sustentan realmente su efectividad.

“Hoy Médicos Sin Fronteras no está en el Pérez de León de Petare porque el madurismo no lo permitió. Tampoco está Venezuela en el mecanismo de Covax Facility de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que es la forma como los países de bajos recursos podrían acceder a vacunas precalificadas por Gavi (Alianza para la Vacunación por sus siglas en inglés) y la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI por sus siglas en inglés). Entonces, no estamos negociando como país con Pfizer, Moderna o AstraZeneca, Oxford, o con ninguna empresa para poner vacunas ni estamos incluidos en el mecanismo internacional más grande para poner vacunas contra el coronavirus, de hecho, Venezuela le debe más de 11 millones de dólares al fondo rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)”.
Inconsistencia en las cifras

Las cifras oficiales de casos confirmados son cada vez menos consistentes, por lo tanto la credibilidad de las mismas están muy limitadas, lo que hace cada vez más difícil hacer proyecciones a futuro con datos inconsistentes, explicó el médico especialista Félix Oletta, miembro de la ONG Alianza Venezolana por la Salud (AVS).

Oletta pone en evidencia la reciente denuncia de los Médicos del hospital universitario de Mérida quienes revelaron que ya no pueden recibir más casos porque tienen más de 50 hospitalizados que mantienen colapsada la Unidad de Cuidados Intensivos. “Cuándo uno revisa los datos de Mérida de la última semana aseguraba que solo habían 3 casos confirmados en toda la entidad, y eso precedió POR un reporte de un solo día de 140 casos. Ese tipo de progresión de datos es muy inconsistente, no puedes tener un día de 140, al siguiente no tienes ninguno y al siguiente día solo tienes tres. Esto solo nos indica que el mecanismo de recolección de la información está sesgado, no se informa el número real, sino que probablemente se habla de un acumulado de casos y por lo tanto tenemos picos y valles”.

A su juicio es evidente que existe “una conducción muy poco profesional de la epidemia” y por ello insiste que esto debería de estar en manos de la dirección de epidemiología del ministerio “no en manos improvisadas de de una comisión que probablemente no tiene la experiencia”.

“El gobierno insiste en dar información sobre casos confirmados y se salta los casos sospechosos. Todos los países del mundo hacen reportes de confirmados y sospechosos pero en nuestro país se justificaría debido a la debilidad del sistema de vigilancia epidemiológica que no está haciendo su trabajo”.

Detalla que la vigilancia epidemiológica no solamente nos está dando una pequeña muestra de información de la realidad del país.

“El número de reportes de casos de todo tipo de pruebas nos lleva a 23 mil en una semana, eso daría unos 3 mil por día, número que es insuficiente. De ese total solo el 6 % son confirmatorias PCR. Hemos hecho un análisis de las cifras de los últimos 19 días, donde el número de casos sintomáticos ha aumentado 97 % pasando de 1.316 a 2608. De esos sintomáticos, los graves, han aumentado en 157,1 %, pasando de 21 a 54. Eso es un incremento muy significativo, y lo asombroso es que las cifras oficiales nos están indicando una reducción de casos asintomáticos de 2855 a 1839, cosa que es inverosímil porque tienes el 55 % de casos asintomáticos, por lo que no es posible reducir ese número y aumentando los sintomáticos; por lo que la única explicación es que no estás buscando los casos en población con pocos síntomas o en la general. Las pocas pruebas diagnósticas solo se están dirigiendo hacia casos sintomáticos porque probablemente haya muy pocas pruebas”.

Coincidiendo con la información de la OPS, asegura que las 330 mil pruebas rápidas antigénicas otorgadas por la organización debían repartirse en 25 puntos del país, con al menos una treintena de equipos para su procesamiento.

“Resulta increíble que en dos meses que llegó ese material no se hayan instalado estos equipos. Incluso el gobierno de Maduro ante la OPS asegura que no se habían podido colocar en funcionamiento debido a “problemas logísticos”. La propia OPS reconoce que existe un retraso muy importante en la instalación de esos equipos y por lo tanto no hay vigilancia epidemiológica”.

Indica que en nueve meses de pandemia no llegan a 130 mil PCR lo cual solo denota un pobre desempeño en el diagnóstico.

“En Colombia solo en un día se pueden hacer más de 75 mil PCR, mientras en Venezuela solo ha realizado unas 120.000 PCR en nueve meses; y de las pruebas rápidas antigénicas 1.600 en dos meses, solo han utilizado 0,48% de las 330.000 que se trajeron con apoyo de OPS, lo que denota un pobrísimo desempeño”.

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