En 1973 se inauguró la Torre La Previsora cuyo aspecto más llamativo era su forma piramidal. Pero la acompañaba un reloj, que sería su identificación desde entonces. “La hora de La Previsora”, se escuchaba decir a los habitantes de la ciudad que transitan por la autopista Francisco Fajardo o que pueden divisar a la Torre desde diferentes puntos de Caracas. Adquirida por Pedro Torres Ciliberto, Seguros La Previsora pasó a manos del gobierno tras la intervención de las entidades financieras de Torres. Pero la referencia que constituía su reloj, dejó de serlo hace varios días: La Previsora ya no da la hora.