El Karma petrolero: Conoco Philips pone a Pdvsa contra la pared

0
2558
- Publicidad -

En estos momentos cuando observamos lo que sucede en nuestra industria petrolera, pensamos en los resultados devastadores de las políticas erradas aplicadas desde inicios del gobierno de Hugo Chávez.  Petróleos de Venezuela en la llamada IV República ya era una caja negra como coincidían los analistas de la época y en la actualidad esa descripción cobra mayor vigencia aún.

Para quien nos lea desde el exterior y no sea venezolano es oportuno explicar que para el recién juramentado Presidente de la República en 1999, el manejo de Petróleos de Venezuela era una “piedra en el zapato”. La intervención comenzó poco a poco a través de los representantes del Ejecutivo en la Junta Directiva de la estatal. Luego la intención de controlar el uso de los recursos con fines predominantemente políticos llevó a un grupo de trabajadores a sumarse al movimiento que llevó al conocido “paro  petrolero” del 2002, el cual enfrentó al cuerpo gerencial con el Presidente. Los trabajadores defendían la meritocracia y la autonomía , mientras que para Hugo Chávez estos conceptos no encajaban en su visión cívico militar del país.

Popularmente se recuerda la transmisión dominical en la que el Presidente Chávez con pito en mano despide a 32 gerentes Pdvsa por dirigir las acciones rebeldes dentro de la empresa.

- Publicidad -

Una vez vencida la acción sindical a la que se sumó la sociedad civil opositora, el terreno en la corporación queda libre para cumplir el sueño revolucionario de colocar a la principal industria del país al “servicio del pueblo”. A partir de ese momento, comenzaron a repartirse los negocios, decaer las inversiones, descuidarse el mantenimiento y generar conflictos con los socios internacionales. Se expropió y confiscaron empresas, equipos, bienes en general y las alianzas internacionales se limitaron a los capitales aliados provenientes de Rusia y China.

La infraestructura de la industria se fue erosionando. La masa laboral aprendió la lección y con tal de permanecer se convirtió en motivo de persecución disentir. Rafael Ramírez,  uno de los protagonistas más relevantes de esta historia, acuñó el término “rojo,rojito” para definir el corazón de la industria y sus trabajadores. Se privilegió la supuesta “lealtad”  ante la capacidad y el mérito que debían exhibir los trabajadores para ascender en la corporación.

Y así a grandes rasgos llegamos a 2018, al incidente con Conoco-Philips, empresa que se muestra dispuesta a recurrir a todos las instancias posibles para lograr que el gobierno le pague lo adeudado.

El economista Leonardo Vera, recién designado como individuo de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, señalaba esta mañana en redes sociales “se avecina un juego donde acreedores de Pdvsa no dejarán ni despojo  de esa empresa. Lejos quedaron aquellos tiempos donde se rompían contratos, expropiaba activos de las multinacionales y su mano derecha Rafael Ramírez endeudaba a la empresa y aseguraba su solvencia”.

Y a ese escenario es el que asistimos actualmente, Pdvsa se verá obligada a pagar si quiere seguir enviando petróleo por ejemplo a su aliada China, pues necesita los puertos de aguas profundas de Curazao que podrían ser tomados por Conoco. Esta es solo una de las razones que pesan y mucho en el análisis que realiza el gobierno hoy.

Por otra parte de acerca la fecha del 20 de mayo. Detrás de ella se vislumbra en el horizonte la posible aplicación de un nuevo paquete de sanciones, en el cual no se descartan las petroleras.

- Publicidad -